MENSAJES DE REFLEXION – MENSAJES POSITIVOS: ELEVEMOS UNA ORACION A DIOS…

noviembre 30, 2014 § Deja un comentario


Preciosa oración, muy apropiada para estos tiempos tan difíciles, especialmente para todos los que se sienten probados por miles de causas y sólo encuentran consuelo en la fe en Aquél que viene a salvarnos. Que encuentren consuelo también en las personas con quienes se encuentren, en sus familiares, amigos, compañeros o extraños, pues todos somos hijos de un mismo Padre celestial.
En el primer Domingo de Adviento y del nuevo Año Litúrgico, en comunión con María, por Quien hemos recibido al Autor de la Vida, cuyo nacimiento, tal y como nos recuerda este tiempo litúrgico de espera, estamos próximos a celebrar, me uno a esta plegaria con la Oración de San Bernardo. Vos, Madre del Altísimo, no desoyáis nuestras súplicas:

 

 

Acordaos

 

ACORDAOS

ACORDAOS

¡Acordaos, oh piadosísima Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han
acudido a vuestra protección,
implorando vuestro auxilio,
haya sido desamparado por Vos.
Animado por esta confianza,
a Vos acudo,
oh Madre, Virgen de las vírgenes,
y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados,
me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.
¡Oh Madre de Dios, y Madre mía!, no desechéis mis súplicas,
antes bien, prestad a ellas oídos y dignaos acogerlas favorablemente. Amén.

 

¡Oh, María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que acudimos a Vos!

¡Oh, María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que acudimos a Vos!

Oh, María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que acudimos a Vos (Jaculatoria de la Medalla Milagrosa dictada por la Santísima Virgen María a Catalina Labouré el 27 de noviembre de 1830)

Marcial Rafael Candioti IV - Mi Legado: Humanidad, Solidaridad, Independencia, ¡LIBERTAD!

elevemos una oracion a dios

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Gracias de nuevo a mis lectores

noviembre 29, 2014 § 2 comentarios


Estimados lectores y visitantes, ya lo seáis porque hayáis decidido seguirme, ya por casualidad:

Esta mañana este humilde blog, administrado por un aficionado en la blogosfera y galardonado con una nominación al prestigioso Premio Black Wolf Blogger Award TM, mantenido con una cuota pagada a WordPress de 26 euros anuales, ha alcanzado las 8.000 visitas. Más de 5.000 proceden de España, lo que supone una amplia mayoría absoluta de visitas de mi patria. Mas el resto procede de países muy diversos de los cinco continentes. Eso sólo ha podido ser posible gracias al interés que han despertado en los cibernautas, cada vez más exigentes en el mundo de los blogs, las diferentes cuestiones, muy heterogéneas, que aquí he querido abordar.

Si bien es verdad que el hilo conductor de la temática del blog -la victimización como problema sociológico, en sentido amplio-, ha sido muy tenue, y el blog se ha convertido en un espacio de difusión de contenidos muy distintos, mi intención siempre ha sido la de, con ocasión de las diversas cuestiones abordadas, reflexionar sobre los excluidos, los diferentes, los marginados: en definitiva, las víctimas. También el tratamiento de las numerosas cuestiones de religión y teología que he abordado han sido enfocadas bajo este prisma. A partir de ahora, y sin dejar de pronunciarme sobre varios aspectos de la actualidad social y política más inmediata que afectan directamente a los colectivos más desfavorecidos, me propongo centrarme más en el fenómeno de la victimización en un sentido más técnico, pero utilizando un lenguaje accesible al público culto general, al tiempo que deseo compatibilizar e incrementar el uso del idioma inglés para el tratamiento de ciertas cuestiones internacionales seleccionadas y especialmente relevantes, en relación con la problemática más amplia de las víctimas del sistema económico mundial.

A continuación, paso a enumerar la lista de países desde los que he recibido visitas, por orden decreciente del número de visitantes, tal y como me aparece en mi contador privado de WordPress. Muchas gracias a todos y a cada uno de ellos.

A día de hoy, puedo afirmar que este modesto blog ha recibido visitas procedentes de 70 países: España, Estados Unidos, Colombia, México, Argentina, Brasil, Perú, Italia, Chile, Ecuador, Guatemala, Venezuela, Bélgica, Francia, Costa Rica, Federación Rusa, República Dominicana, Puerto Rico, Panamá, Reino Unido, Paraguay, Portugal, Uruguay, Alemania, Honduras, Bolivia, El Salvador, India, Países Bajos, Nicaragua, Tailandia, Suiza, Japón, Australia, Canadá, Noruega, Malasia, Indonesia, Filipinas, China (Hong Kong), Hungría, Iraq, Grecia, Ucrania, Sudáfrica, Marruecos, Emiratos Árabes Unidos, Israel, Namibia, Aruba, Gambia, Singapur, Cuba, Nueva Zelanda, Eslovenia, Rumanía, Finlandia, Angola, Turquía, Montenegro, Serbia, Bahréin, Egipto, Corea del Sur, Suecia, Trinidad y Tobago, Túnez, Austria, Andorra y Croacia.

 

Con Jesús, Rey del Universo, despedimos el Año Litúrgico

noviembre 29, 2014 § Deja un comentario


 

Cristo+Rey                        Cielo y tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán (Mt 24, 35)

JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

 

El pasado domingo 23 de noviembre, la Iglesia Católica de rito latino -la más extendida del mundo- celebró la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo.

Fue una Fiesta, en sus orígenes no muy remotos, instituida en momentos en los que peligraba la influencia y el poder de la Iglesia frente a los avances de la Modernidad, y, especialmente, el poder temporal de aquélla. Ahora, en un momento en el que el poder temporal de la Iglesia se reduce a la garantía de la imparcialidad e inmunidad de coacción frente al poder civil, labradas a través de los siglos, por medio de la figura de Derecho internacional público de la persona jurídica internacional de la Santa Sede, albergada en el Estado de la Ciudad del Vaticano, de apenas 0,4 km2 de extensión, así como a los vestigios de los antiguos privilegios procesales del refugio “en sagrado” -y que a mi  juicio, como jurista, en un momento de crisis de valores y de legitimidad del poder civil y de los Estados Nación, habría que recuperar-, la Fiesta de Cristo Rey, con la lectura del conocido pasaje de Mt 25 referido al Juicio Universal, representa litúrgicamente la culminación del designio escatológico del hombre y del mundo.

A Jesús, cuya venida volveremos a esperar en el inminente nuevo Año Litúrgico que comienza, con el tiempo de Adviento, ya esta tarde del 29 de noviembre, se le trata como Rey ya desde las antiguas profecías de Isaías y de Zacarías, quien se refiere a un hombre “destinado a gobernar las Naciones con vara de hierro” (Zac 14, 16). La misma descripción aparece en el Apocalipsis (Ap, 12, 5), Libro complejo y de inagotable lectura, escrito en clave de Eternidad, es decir, en la más pura definición borgiana de la misma como “simultaneidad de pasado, presente y futuro aprehendidas por una misma mente”. Por ello, y porque el lenguaje alegórico empleado muchas veces en el Texto Sagrado, muchas de las descripciones bíblicas deben ser entendidas metafóricamente, en su justo sentido.

Los Evangelios nos hablan de que Jesús es adorado ya como Rey por los magos desde su Nacimiento. Pero se trata, como sabemos todos los cristianos, de un Rey muy distinto, como distinta es la predicación de Jesús durante su Reino: “Mirad: el Reino de Dios está dentro de vosotros” (Lc 17, 21). En la noche de su Pasión, preguntado por el Sanedrín y por Pilato, responderá que sí a la pregunta de si es rey. Pero enseguida se aprestará a pronunciarse sobre la naturaleza de su reinado: “Mi reino no es de este mundo” (Jn 18, 36).

¿Qué clase de rey es Jesús? ¿Cuál es la manera de reinar que tiene Jesús? No puede ser un reinado al estilo de los hombres, pues ya había declarado, durante su predicación, que “Los reyes de las naciones las dominan con su poder, y pretenden ser reconocidos como bienhechores… Entre vosotros, que no sea así… Yo estoy entre vosotros como vuestro servidor” (Lc 22, 25-27). Se trata de un rey que se ciñe el cinto, que va a buscar a la oveja descarriada y la pone a salvo. Que nos sostiene a todos y a cada uno de nosotros y nos pone a salvo, diciendo, con el Salmo: “yo te sostengo”. Que no tiene reparos en mezclarse con el pueblo “pecador” y en comer con ellos, con meretrices y publicanos. Es un rey que, antes de ser proclamado burlescamente como tal por sus torturadores, se remanga la camisa y lava los pies a sus discípulos. Ésa es la manera que tiene Jesús de reinar: reinar para nosotros, entendiendo su reinado como un instrumento al servicio de la redención y salvación de los hombres. Jesús reina en nuestros corazones, con tal que le dejemos un mínimo resquicio para poder entrar en ellos. Es un Rey que nos abrió las puertas del cielo llevando por corona una corona de espinas, y por trono una cruz. Por Amor a todos los hombres, su Corazón está representado, en la iconografía católica, especialmente, a partir de la fundación del movimiento de los Sagrados Corazones, con un corazón cubierto por una corona de espinas: símbolo de un Amor sin límites que está dispuesto a aceptar los sufrimientos más horribles con tal de ponernos a salvo y de ensalzarnos hasrta hacernos partícipes de su divina condición. Pues, con el Bautismo, la liturgia católica nos recuerda que el Sacramento hace al catecúmeno “sacerdote, profeta y rey”. Jesús es un Rey deseoso de conducirnos al Padre, que es el Amor mismo, que le ha ensalzado y le ha dado poder sobre toda la Creación, y de hacernos coherederos con Él del Reino de los Cielos que el Padre le ha entregado, preparado para sus benditos desde antes de la creación del mundo. Con tal de que le digamos que sí. Al cumplimiento de su voluntad. Y a cambio escucharemos: “Venid a mí, benditos de mi Padre”. Así, leemos en el Evangelio del Domingo de Cristo Rey: “Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria. Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces dirá el Rey a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme”. Entonces los justos le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?” Y el Rey les dirá: “En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis” (Mt 25, 31-14).

Rebuscando en el ciberespacio de las homilías católicas para esta Solemnidad, no he podido encontrar mejor colofón que éste para terminar este post. Pertenece a una página católica muy recomendable que destila autenticidad evangélica desde el principiol, y tiene una licencia de copyleft, es decir, una licencia similar a las de creativecommons.org que yo suelo utilizar. Se permite la reproducción de su contenido citando su origen, y que podéis encontrar íntegro en http://www.acogerycompartir.org/palabra/2012/1125.html, no sin antes situar al lector en el contexto del mismo, a partir de la reflexión que puedan suscitar estas palabras a las que antes me he referido: “Jesús reina en nuestros corazones”. Creo compartir con muchas personas, creyentes y no creyentes, la percepción de una renovación en la Iglesia, tanto desde abajo, pedida desde los grupos de oración de las parroquias más humildes en todo el mundo cristiano, como desde arriba, en cuanto está siendo promovida por el papa Francisco. El texto que cito parte de la necesidad de situar la primacía del reinado de Cristo aquí y ahora. Cristo ha resucitado y ya es Rey. Aunque no lo veamos, como Él mismo dijo: “El Reino de Dios está en vuestros corazones”. Depende de nosotros, por tanto, remover las estructuras de pecado que configuran una sociedad muchas tecnológicamente muy avanzada pero muchas veces inhóspita para hacer posibles los ideales del Reino de Dios aquí y ahora, en este mundo que Cristo ha ganado para nosotros. Así, el objetivo escatológico de un cielo nuevo y una tierra nueva no debe sumirnos en una espera apática, sino servirnos de referente para ayudar a mejor este mundo, de una manera sencilla, como se expresaba y actuaba Jesús, “dando de comer al hambriento”. El párrafo que escogido del texto al que antes he aludido es el siguiente: “Aunque la fe cristiana nos lleve a mirar siempre más allá de la sociología y la política, ya es bueno que, con otras muchas personas, luchemos por metas intermedias, que son, sin embargo, bien importantes.  Jesús hace presente a Dios en el centro de nuestra historia y por eso Él en persona es el Reinado de Dios.  Sin olvidar que Dios reina místicamente en las personas santas.  En el concilio Vaticano II la Iglesia renunció a monopolizar la realización del Reinado de Dios.  Bastó decir que ha de ser germen o signo del Reinado de Dios hacia el mundo.

Eso debería haber sido y eso debería ser.  La crítica del poder absoluto de la realeza terrena se extiende también en el evangelio al poder absoluto que ejercen las instancias religiosas. A poco de iniciar el relato de la activación del programa del Reino, el evangelio de san Marcos indica que fariseos y herodianos se confabularon para hacer desaparecer a Jesús (Marcos 3,6).  La imagen del Reinado de Dios y de Cristo Rey del Universo no justifica que en la Iglesia se reproduzcan los símbolos y las estructuras de los gobiernos absolutos que tiranizan al mundo”.

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Con Jesús, Rey del Universo, despedimos el Año Litúrgico by Pablo Guérez Tricarico, PhD is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional License.
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More about “blaming inmigrants” by the UK leader

noviembre 28, 2014 § Deja un comentario


http://www.theguardian.com/politics/2014/nov/27/david-cameron-european-union-immigration?CMP=EMCNEWEML6619I2&commentpage=16

http://discussion.theguardian.com/comment-permalink/44308287

Human Rights Declarations, adopted in Paris on 10th December 1948 by the United Nations General Assembly Resolution (217 A, III), voted also by the United Kingdom, art. 13, Section 2: “Everyone has the right to live any country, including his own, and to return to his country”.

Although a right to migration is not yet recognized by International Public Law, the evolution of the “opinio iuris” of the international community made the right circulation of art. 13.2 of the UNRD was the germ of a sensitization which has lead to a more favorable international humanitarian law in favor of the recognition of this human right. But there are no times for rights of the 3rd generation, and we must defend even the more fundamental rights.

While Obama announces his plan to regularize migrants, Cameron puts veto EU immigrants. No surprise about all these proposals, specially coming from a conservative country with an outdated mentality in immigration. Because of mentalities as Mr Cameron, the best talents of Old England and Old Europe built what is now the United States. As Ilmo. Mr. Guérez Roig, Spanish Delegate and Expert in the area of the European Union and the International Maritime Organization has proposed as a personal opinion more tan once, in a fantastic display of British cynicism, the UK should think, by a moral issue, leaving the European Union and ask for annexation as the 51th State of the United States. The British may not be in the EU only what suits them, and hinder everything that involves Europeanism and harmonization. And maybe the response of US citizens to such proposal by a State that maintains, in times of coercitive austerity, a pompous and very old monarchy, could surprise us all.

Signed by.: Pablo Guérez Tricarico, PhD

Ex Professor of Criminal Law of the Autonomous University of Madrid

Tenured as permanent Professor

@pabloguerez

pabloguerez.com

 

Sobre la despenalización y permisión del aborto en países democráticos desde la perspectiva de la protección de la vida prenatal. Análisis comparativo sucinto de la situación española regulada por los arts. 142 a 146 del Código Penal, por la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo (BOE núm. 55, de 4 de marzo), y legislación concordante, especialmente, en el ámbito sanitario

noviembre 22, 2014 § Deja un comentario


Nota preliminar: esta entrada trae su origen de un documento a cuya elaboración me ha motivado la marcha por la vida convocada por varias asociaciones defensoras del derecho a la vida desde su concepción. Se trata de un documento sobre la situación legal del aborto en España, y que presenta al mismo tiempo un análisis de Derecho penal histórico y comparado. Su contenido es meramente informativo. O al menos, eso es lo que he intentado. Mi propósito ha sido el del jurista informativo, no el del jurista crítico. Lo que he tratado de hacer ha sido simplemente informar, desde mis conocimientos jurídicos, sobre el estado de un problema de innumerables implicaciones, filosóficas y religiosas. También para el jurista y para los operadores jurídico. Estas valoraciones también se “colaron” en la Sentencia 55/1985, del Tribunal Constitucional, que dio el visto bueno al primer proyecto legislativo de despenalización parcial del aborto, a pesar de que el Tribunal comenzó su argumentación diciendo que iba a prescindir de valoraciones de tipo ético-moral, filosófica o religiosa. En definitiva, he tratado -y espero haberlo, si no conseguido, al menos sí haberme acercado a ese objetivo- de dejar a un lado valoraciones ético-morales y presentar la situación legal de un problema social tan candente como el del aborto como puro dato fáctico, desde la perspectiva legal, con el propósito de informar a muchas de las personas que hoy se han manifestado sobre muchos aspectos de una situación legislativa contra la que protestan. Porque para protestar contra algo antes hay que conocerlo, en lo esencial y en lo accidental, y saber discernir estos aspectos de la realidad fáctica.

Ahí va el documento reproducido a continuación, y el enlace para su visualización en pdf para su mejor descarga y lectura más cómoda.informe sobre el aborto

Sobre la despenalización y permisión del aborto en países democráticos desde la perspectiva de la protección de la vida prenatal. Análisis comparativo sucinto de la situación española regulada por los arts. 142 a 146 del Código Penal, por la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo  (BOE núm. 55, de 4 de marzo), y legislación concordante, especialmente, en el ámbito sanitario

 

Por PABLO GUÉREZ TRICARICO, Doctor en Derecho, ex Profesor de Derecho Penal de la Universidad Autónoma de Madrid y del Colegio Universitario “Cardenal Cisneros”, ex Profesor invitado por la Universidad del Istmo de Guatemala y Acreditado por la ACAP a Profesor Contratado Doctor, especializado en Derecho penal médico y Bioética

Madrid, 22 de noviembre de 2014

Nota para el lector: En este documento se incluyen únicamente datos fácticos, ya procedentes de la realidad social, ya del mundo jurídico. Las observaciones que pueda contener sólo constituyen juicios de valoración de orden técnico-jurídico o sociológico, y no representan juicios de valor ni en el orden político-criminal, ni el orden moral. Consta de 6 páginas numeradas. Se permite su reproducción, citando su autoría, de acuerdo con los términos de la licencia que el documento incorpora en la última de sus páginas.

  1. Premisa

La Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo  (BOE núm. 55, de 4 de marzo) vino a regular varios aspectos sobre el aborto: entre ellos destaca, por primera vez en nuestra historia legal, la introducción en España de un “sistema de plazos”, conforme al cual la mujer gestante puede abortar en las 14 primeras de gestación sin dar razones, una vez cumplidas las formalidades de información en sobre cerrado establecidas en el art. 14 de la citada Ley Orgánica. Dentro de este plazo, la ley parece conceder un verdadero derecho subjetivo a la mujer a abortar, de acuerdo con los planteamientos de los modelos llamados “basados en la autodeterminación”, conforme a los cuales, durante un plazo, el derecho a la autodeterminación de la mujer gestante primaría siempre sobre el interés en la protección de la vida prenatal. Modelos basados en la autodeterminación son comunes en varios países de nuestro entorno cultural (vid. Punto 3 de este documento).

A su vez, en la Ley Orgánica, el sistema de plazos está complementado con una serie de “indicaciones”, reguladas en el art. 15, conforme a las cuales, “excepcionalmente”, se podrá interrumpir el embarazo por causas médicas: aquí se recoge la tradicional indicación terapéutica de peligro para la vida o la salud de la embarazada y los formalismos de los dictámenes médicos que deben ser emitidos, y dos supuestos de indicaciones “embriopáticas”, relacionadas con las anomalías fetales. Sólo en el último de ellos, cuando las anomalías detectadas sean “incompatibles con la vida”, una vez cumplidas una serie de formalidades, entre las que se incluye el dictamen de un comité clínico, puede legalmente interrumpirse el embarazo sin plazo. En los dos primeros supuestos, el límite es de 22 semanas de gestación.

La Ley Orgánica es coherente, no tanto con el respeto a los derechos de la mujer –en relación con los cuales cabe advertir importantes lagunas-, sino con una concepción socioantropológica cientifista y simplista de la vida humana. Sólo así se explica, por ejemplo, que se haya optado por el límite de la viabilidad extrauterina incluso en casos de grave peligro para la vida de la madre, habiendo dado por supuesto el espíritu de la Ley Orgánica, en su Exposición de Motivos, que en tales supuestos, implícitamente, es posible realizar (en realidad, imponer) un parto inducido, puesto que la otra  interpretación posible para resolver este conflicto vida-vida, de entender que en el supuesto de la viabilidad extrauterina es siempre posible lograr un parto inducido eutócico no puede ser sostenida de acuerdo con la ciencia médica. Por esta razón, a la luz de la Ginecología, debemos mostrarnos muy cautos a la hora de refrendar esta pacífica resolución de tan extremo conflicto, y cuestionar seriamente la afirmación contenida en la Exposición de Motivos de la Ley Orgánica de que, “en tales casos, los intereses de la madre y del feto se armonizan plenamente”. La ley resuelve con una mala técnica esta cuestión.

  1. Derecho histórico español

En relación con nuestro Derecho histórico, la Ley Orgánica es la primera que adopta una Ley de Plazos. Anteriormente, el legislador de 1983, refrendado por el Tribunal Constitucional en la sentencia 55/1985, había introducido un sistema de indicaciones moderado de tres supuestos, a través de la incorporación al Código Penal de 1973 del art. 417.3 bis, artículo que mantuvo vigente el Código Penal de 1995, hasta tanto fuere aprobada una normativa de regulación de la práctica de la interrupción del embarazo: la llamada indicación terapéutica, ética o criminológica y la indicación eugenésica (que ha sido siempre la más discutida en la doctrina penal), mejor denominada embriopática.

Por porcentajes, los datos reportados por las encuestas del Consejo General del Poder Judicial y del CIS de los últimos años, reflejaban que más del 88-90% de las alegaciones de solicitud de interrupción del embarazo se fundamentaban en el primer supuesto (más concretamente, en la situación de grave peligro para la salud de la embarazada), y que la mayoría de las solicitudes se basaban en dictámenes psiquiátricos.

En los años 2008 y 2009 se destaparon por varios diarios, como Abc, casos aislados de clínicas que practicaron abortos de fetos de hasta siete y ocho meses de vida, pero que no movieron ninguna acción penal de la Fiscalía, aunque sí se tomaron medidas de mayor incremento de los controles administrativos. También es constatable que, a la luz de las técnicas de detección de taras congénitas y malformaciones genéticas de los embriones y los fetos actualmente desarrolladas, muchas de ellas son detectables con bastante anterioridad al plazo de 22 semanas fijado por la anterior normativa.

Desde el primer Código penal español de 1822, el aborto –y por cierto, también el infanticidio-, fueron castigados con menores penas que la que correspondía aplicar a los delitos contra la llamada vida humana independiente, el homicidio y el asesinato y, en un grado menor de relevancia práctica, el parricidio. Así, tanto conforme a los Códigos penales aprobados en las épocas de las Monarquías más o menos constitucionales del siglo XIX, como con arreglo al Códigos penal aprobado durante la dictaduras de Primo de Rivera (el Código Penal de 1928), el Código penal aprobado durante la II República, y el Código penal de 1870 (llamado “Código de verano”, por haberse aprobado provisionalmente en septiembre), que recobró vigencia por un decreto de la Junta Militar de Burgos, y fue posteriormente refundido en un texto aprobado por el gobierno de la dictadura del general Franco, El Código Penal. Texto Refundido de 1944, modificado varias veces en un número significativo de artículos o de cuestiones, como en 1963 o en 1973 y, ya con la llegada de la democracia, en 1977 y 1983, que ha sido el Código penal de mayor duración de la Historia de España (pues su vigencia expiró el 26 de noviembre de 1996), el aborto, tanto provocado con o sin el consentimiento de la mujer, siempre recibió una pena significativamente menor que la  del homicidio y el asesinato. Con la única excepción del Código de Primo de Rivera de 1928 –que estableció un sistema como el actual, de medición de la pena en horquillas de años-, pero que mantuvo este criterio general de considerar el aborto menos grave que el homicidio o el asesinato, las penas, con alguna leve variación, entre 1870 y 1996 fueron, para el aborto no consentido, de prisión mayor (de 6 años y un día a 12 años), y para el consentido, de prisión o presidio menor (de 6 meses y un día a 6 años) –el infanticidio tenía un tratamiento semejante, y algo más benévolo-, mientras que las penas para el homicidio se mantuvieron en reclusión menor, es decir, de 12 años y un día a 20 años. Y el asesinato varío, pero estuvo en el rango más alto de la escala: desde la muerte por garrote en el Código penal de 1828 hasta la pena de reclusión mayor (de 20 años y un día a 30 años), reclusión perpetua o muerte en el Código Penal de 1848, o la pena, ya clásica, de reclusión mayor a muerte, que se mantuvo prácticamente ininterrumpida, salvo entre los años 1932 a 1939 por el Código penal de la II República Española que suprimió la pena de muerte para los delitos comunes, aunque los reintrodujo en leyes penales especiales y, sobre todo, penales militares.

En la actualidad, el aborto no consentido es castigado con la pena de 4 a 8 años de prisión e inhabilitación especial para ejercer cualquier profesión sanitaria, o para prestar servicios de índole ginecológica, para prestar servicios de toda índole en clínicas, establecimientos o consultorios ginecológicos, públicos o privados, por tiempo de 3 a 10 años (art. 144 CP). El aborto consentido, fuera de los casos permitidos por la Ley, con la pena de prisión de 1 a 3 años e inhabilitación especial para ejercer cualquier profesión sanitaria, o para prestar servicios de índole ginecológica, para prestar servicios de toda índole en clínicas, establecimientos o consultorios ginecológicos, públicos o privados, por tiempo de 1 a 6 años, conforme al art. 145 CP. Este artículo establece que el juez podrá imponer la pena en su mitad superior cuando los actos descritos en este apartado se realicen fuera de un centro o establecimiento público o privado acreditado. Para la mujer que produjere su propio aborto, o consintiere en que otra persona se lo causare, fuera de los casos permitidos por la Ley, el art. 145.2 CP establece una pena de multa de seis a veinticuatro meses. La cuota mensual, como en la mayoría de los casos en los que se impone esta pena, se calcula teniendo en cuenta los recursos económicos del autor del delito. Por último, el art. 145.3 CP dispone que, en todo caso, el juez o tribunal impondrá las penas respectivamente previstas en este artículo en su mitad superior cuando la conducta se llevare a cabo a partir de la vigésimo-segunda semana de gestación.

Por su parte, el art. 145 bis CP castiga con penas de multa una serie de infracciones a las formas, plazos y procedimientos previstos en la LO 2/2010, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo.

El aborto causado por imprudencia grave es punible como delito, conforme al art. 146, con una pena muy atenuada, que no se aplica a la embarazada a tenor de este precepto.

En cuanto al infanticidio, en el que la conducta típica consistía en dar muerte al recién nacido por parte de la madre o de sus abuelos maternos “para ocultar su deshonra”, fue una figura mal heredada de la tradición liberal de la ilustración, que, como explica el penalista Cerezo Mir, nunca tuvo que ver en los países en los que surgió primero –como Francia o Alemania-, con una falsa y prepotente concepción del honor, sino con la situación de la mujer que se hallara bajo el síndrome postmenstrual u otra anomalía psíquica derivada de la concepción-, fue suprimido como figura delictiva autónoma por el Código Penal de 1995. Las penas que se contemplaban para esta figura,  y para todos sus autores, oscilaron entre el arresto mayor (de 1 mes y un día a 6 meses, y la prisión o el presidio menor (normalmente esta última pena estaba reservada para las mujeres e implicaba un tratamiento penitenciario menos riguroso), penas cuyos marcos penológicos estaban fijados entre los 6 meses y 1 día y los 6 años de privación de libertad.

Por su parte, el parricidio desapareció como delito autónomo con el Código Penal de 1995.

La jurisprudencia del Tribunal Supremo de los años ‘50 y ‘60, sobre todo a partir de que el Prof. Dr. Antonio Quintano Ripollés fuera designado Magistrado de la Sala 2ª (Sala de lo Penal) del Tribunal Supremo, influida por los comentarios del penalista y de otros insignes académicos españoles, algunos residentes en España y otros en el exilio, consideró aplicable el estado de necesidad genérico del entonces artículo 8.5 del Código Penal en contados casos de aborto terapéutico cuando había peligro para la vida de la madre. Para Quintano, debía permitirse la práctica del aborto terapéutico en este caso, e incluso en el de peligro para la salud, considerando además que no sería “de buen cristiano” no hacerlo y favorecer así la práctica de los abortos clandestinos, con peligro para las dos vidas implicadas (cfr. Tratado de Derecho Penal, Tomo I, 1967). Pues, de acuerdo con Jiménez de Asúa, “la ley penal está hecha para el hombre común, y no para el héroe”, y no cabe exigir obligaciones supererogatorias en estados excepcionales. Tal era la base del estado de necesidad como causa de justificación y como causa de exculpación, heredado de la tradición alemana.

 

  1. Derecho comparado actual en países democráticos

Debido al ingente volumen de información sobre la cuestión, os remito a un excelente enlace que puede daros una panorámica general sobre el estado de la regulación del aborto en varios países del mundo, democráticos y no democráticos, con más referencias:

http://es.wikipedia.org/wiki/Legislaci%C3%B3n_sobre_la_pr%C3%A1ctica_del_aborto_en_el_mundo

Dos cuestiones deben ser destacadas: en primer lugar, dónde nos situamos nosotros en cuanto a nivel de permisividad legislativa del aborto en el mundo democrático; y, en segundo lugar, una serie de consideraciones sobre los países en los que más han influido los movimientos proabortistas para reformar sus legislaciones. Comenzaré el sucinto análisis por esta última cuestión, dejando las comparativas para el final.

En países muy influyentes de la órbita anglosajona, como los Estados Unidos o Canadá, puede afirmarse que el grueso de la cuestión sobre el aborto fue abordado por primera vez en serio por los Tribunales, y no por el legislador. Hasta el caso “Roe vs. Wade”, del que resultó una sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos de 1973 reconociendo, en algunos casos, el derecho al aborto, la mayoría de la legislación de los Estados mantenían leyes prohibicionistas.  Desde entonces, en los Estados Unidos de Norteamérica, en cumplimiento de la doctrina del Tribunal Supremo dictada a partir de la sentencia citada, el aborto es libre dentro de los tres primeros meses de gestación, pudiendo los Estados legislar en uno u otro sentido a partir de dicho plazo, pero respetando siempre el mismo y el derecho de la mujer a interrumpir su embarazo cuando corra grave peligro su vida, salud o integridad.  En Canadá, sucedió algo similar a raíz de la sentencia que dirimió el caso “R. vs. Morgentaler”, de 1988, declarando inconstitucionales las leyes prohibicionistas sobre el aborto. A partir de dicha sentencia, el Parlamento de Canadá aprobó, en 1990, la Criminal Law Amendment Act, 1968-69 (Ley de Reforma del Código Penal), que despenalizó la homosexualidad, los métodos anticonceptivos y la práctica del aborto inducido, entre otras modificaciones. Según mis datos, ésta es, muy probablemente, la ley sobre el aborto más permisiva del mundo, pues permite el aborto en cualquier momento y sin explicación, y lo único que varía según los Estados es la cuestión de si se asumen, y cuáles, los costes de la interrupción del embarazo por la financiación pública. Aun así, hay pequeños territorios de Canadá donde hay clínicas que practiquen el aborto.

Hasta lo que he podido consultar, y como conclusión, puede afirmarse que España está en el “grupo” de los países más permisivos del mundo con respecto a la práctica del aborto, habiendo adoptado lo que podría denominarse, para dar razón de todos sus matices, modelo incompleto de plazo basado en la autodeterminación sin asesoramiento y complementado por un modelo de indicaciones técnicamente manifiestamente mejorable. Pero, como hemos visto, no somos los más permisivos.

Siempre se peca de falta de rigor en hacer clasificaciones de este tipo. Por ello, a los limitados propósitos de estas páginas, he intentado mantener un criterio estricto de clasificación: en la duda de si la legislación es o no más permisiva en su conjunto, debido a que hay multitud de variables y detalles de técnica jurídica y política legislativa que pueden llevar la balanza a inclinarse de un lado o de otro, he optado por no mencionar, a este respecto, a los países cuya regulación es más compleja, como por ejemplo, la italiana o la alemana, o presenta más dudas sobre si es o no más favorable o restrictiva, como por ejemplo, la legislación noruega, islandesa, rumana o moldava).

La Ley italiana de interrupción voluntaria del embarazo, de 1978, fruto de un acuerdo desarrollado en el marco de un compromiso histórico entre los entonces partidos democristiano y comunista, es muy curiosa, pues presenta, en realidad, un modelo de indicaciones, aunque ni el médico ni nadie que intervenga en el proceso de toma de decisión de la mujer relativo a interrumpir o no su embarazo, puede revisar la concurrencia de las indicaciones. Es, en la práctica, un modelo de plazos revestido de un modelo teórico de indicaciones.

Mención aparte merece también la amplia y compleja regulación alemana, de la que aquí sólo puedo destacar dos aspectos: el primero, que en Alemania rige, dentro de las 12 primeras semanas, un sistema de plazos con asesoramiento obligatorio para la mujer, que debe dar razones sobre la interrupción del embarazo ante comités integrados por profesionales procedentes de diversas disciplinas de conocimiento, incluidos representantes de las confesiones religiosas católica y evangélica, las dos religiones mayoritarias del país. El segundo, es que el Tribunal Constitucional alemán consideró que el plazo establecido por el Código Penal de 22 semanas para que la gestante pudiera interrumpir su embarazo sin sufrir pena alguna se trataba de un supuesto que vendría a regular un estado de cosas ilícito, pero no punible (rechtswidrig, aber nicht strafbar).

Por su parte, en Holanda, a partir de una serie de sentencias de los años ‘90, la jurisprudencia penal, influida por un sector minoritario de los comentaristas británicos y de la doctrina del ámbito germánico, adoptó el criterio de la viabilidad extrauterina para determinar el límite a partir del cual debía de considerarse la vida en gestación como vida independiente. Como consecuencia, en dicho país, se castiga como homicidio o asesinato la causación voluntaria de la muerte del feto a partir de la vigésimocuarta semana de gestación. Esta situación influyó en cuatro sentencias aisladas de nuestro Tribunal Supremo, en relación con la aplicación de los delitos de lesiones, de los años 1997, 1998 y 1999, habiendo después el Alto Tribunal retomado el criterio tradicional para distinguir el límite entre el objeto material del delito de aborto y los delitos de homicidio y/o asesinato, que lo sitúa en la completa separación del feto del claustro materno (el momento del nacimiento).

Entre los países democráticos más permisivos que España pueden citarse, sin ánimo de exhaustividad, los siguientes. Muchos de ellos pertenecen a países de la antigua órbita de influencia soviética. Entre los de Europa occidental sólo Bélgica, Bosnia-Herzegovina, Croacia,  Dinamarca, Eslovenia, Grecia, Suecia y el Reino Unido. Entre el resto de países europeos democráticos –considerando como criterio para su definición como democráticos su inclusión en el Consejo de Europa-, encontramos bastantes más: Albania, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, la Antigua República de Macedonia, Montenegro, Serbia y Turquía. En América, los Estados Unidos de América (según los Estados), Canadá y Puerto Rico. Por su parte, los Estados que mantienen legislaciones más prohibicionistas son Chile y El Salvador, dejando aparte algunos Estados mexicanos. En este sentido, la legislación mexicana varía muchísimo de un Estado a otro, oscilando entre la despenalización en el D.F. y condenas de hasta cincuenta años de prisión en algunos Estados. Por su parte, la legislación de la República del Uruguay es algo semejante a la nuestra, y no me atrevería a decir cuál es más o menos permisiva o restrictiva. En Asia solamente encontramos, entre los países democráticos, regulaciones más permisivas que la nuestra en Baréin y Camboya. Por supuestos, entre los países no democráticos, tanto mal denominados “comunistas” como autocráticos conservadores, encontramos más ejemplos, como la República Popular de China, Corea del Norte o Vietnam. En África todos los países tienen regulaciones más restrictivas que la nuestra, y en Oceanía, la mayor parte de ellos también, aunque varía mucho por países y por territorios dentro de los propios países, como en el caso de Australia.

 

Licencia de Creative Commons

Sobre la despenalización y permisión del aborto en países democráticos desde la perspectiva de la protección de la vida prenatal. Análisis comparativo sucinto de la situación española regulada por los arts. 142 a 146 del Código Penal, por la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo (BOE núm. 55, de 4 de marzo), y legislación concordante, especialmente, en el ámbito sanitario by Pablo Guérez Tricarico, PhD is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional License.

Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia preguntando al autor en pablo.guerez@uam.es, pablo.guerez@gmail.com o @pabloguerez

¿Educar para ser útiles? Reflexiones generales y personales, a modo de ensayo, sobre las relaciones entre educación, economía y empleo, y sobre mi situación académico-laboral, al hilo de la entrevista al Prof. Lledó publicada en El País del miércoles 19/11/2014

noviembre 21, 2014 § Deja un comentario


 

El enlace:

 

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/11/18/actualidad/1416318635_332372.HTML

 

Ilustración de Doré. Satanás expulsado del Paraíso.

 EL PARAÍSO PERDIDO. ILUSTRACIÓN DE GUSTAVO DORÉ

“¿Eres tú…? Mas, caído, cuán cambiado y cuán otro de aquél que en los felices reinos de la luz, ornado de fulgor trascendente, sobrepujaba a miles por brillantes que fueran… Tú eres, sí, al que la alianza de una esperanza misma, idéntico proyecto e igual azar y riesgo en la gloriosa empresa, unió a mí como ahora la adversidad nos une en ruina semejante. ¡De qué altura y de qué abismo hemos ahora caídos, puesto que él con su trueno demostró ser más fuerte! Pero ¿quién hasta entonces conocía la fuerza de sus armas? (…)” (El Paraíso perdido, John Milton, Libro I, 85-94)

Ars gratia artis

Defensionem vitae maea

υπεράσπιση της ζωής μου

הגנה של החיים שלי

A mis padres, quienes pagaron  parte de mi formación académica, y con quienes tengo una deuda de gratitud por tantas otras cosas que guardo para mí

A los contribuyentes cumplidores, quienes sufragaron con sus impuestos la mayor parte de mi formación universitaria, hasta que logré el Grado de Doctor, el Premio Extraordinario de Doctorado y la acreditación a plazas de profesorado laboral permanente

A mis ex compañeros

To whom it may concern

 

Esta entrada la tenéis disponible, para su mejor descarga y lectura más cómoda, en un archivo pdf: Defensa

 

Nota muy personal: Os recomiendo encarecidamente la lectura de la entrevista. No tiene desperdicio. Éstas son sólo reflexiones personales de un modesto investigador y ex profesor universitario en paro, quien aprovecha, “by the way”, algunos de los comentarios del ilustre Profesor para reflexionar sobre algunas cuestiones teóricas que han afectado de manera muy cercana a su vida. Los responsables de dicha situación están sentados en el trono del Rectorado de la Universidad Autónoma de Madrid, o pululan como fuerzas vivas de cuyo nombre no quiero acordarme, carentes de representatividad, siquiera estamental alguna, por su Facultad de Derecho, a la cual me es permitido en ocasiones regresar fugazmente para mover o retirar los libros y enseres personales que dejé en mi antiguo despacho tras mi reciente salida, cual fantasma que no quiere abandonar el plano astral por haber dejado cosas pendientes en la tierra. Ninguno de los profesores a los que aludo pertenece al Área de Derecho Penal. No guardo contra aquéllos rencor alguno, y escribo estas líneas desde la serenidad y sin acritud; mas a aquéllos que pudieron haber tenido una responsabilidad, siquiera política o administrativa, aun objetiva, les invito, serenamente, a reflexionar con sinceridad sobre los efectos de una política de no promoción del personal docente e investigador en formación basada en una concepción del becario y del profesor ayudante de reemplazo, deliberadamente elegida, entre otras que fueron posibles, incluso habiendo mantenido los objetivos de reducción del déficit del presupuesto universitario. Como consecuencia, asuman ellos, desde sus cálidos y funcionariales tronos, dominaciones y potestades empíreas de la Academia, la responsabilidad que les corresponda, aun objetiva y por omisión, por no haber promocionado a varios de sus mejores talentos, entre los que servidor se cuenta, según me han reconocido insignes penalistas nacionales y extranjeros, y por haber permitido que profesionales como yo, ahora mismo, estemos en la calle sin adjetivar. Sí, debí ser “instrumental”. Haber hecho una tesis rápida y haberme acreditado enseguida. Como algunos, cuyos nombres no diré, sencillamente porque no hace falta. Sólo para “colocarme”. Sin vocación. Sin amor al conocimiento.

Mis acusadores, entre los que se encuentra, como lo denominaba Milton en su inmortal poema, el Archienemigo, tentarán a mis enemigos, a mis amigos y a mí mismo, empujándome a la desesperación, y poniéndome a prueba. Sí, es verdad, he cometido errores. Y los estoy pagando con intereses desorbitados y, sobre todo, con mucho sufrimiento. Pero mi culpa no es una culpa de ángeles, sino de hombre. Desgraciadamente, la humanidad y muchas de las ideas que hizo aflorar en una sociedad inhóspita el humanismo cristiano se están perdiendo o se han perdido ya. Pero mientras quede un alma buena en el mundo, no todo estará perdido. Los errores cometidos por quienes no aprendimos, o no quisimos, aprender a desenvolvernos en este mundo, y no queremos aceptar algunas consecuencias de una culpa (o deuda) desmesurada, serán reparados. Mejor dicho, ya han sido reparados, aunque todavía muchos no nos hayamos dando suficiente cuenta. Fueron reparados por la Sangre de Aquél cuya Fiesta como Rey del Universo muchos celebraremos, si Él nos lo permite, el domingo 23 de noviembre. Con tal de que le digamos que sí. Al cumplimiento de Su santa y sabia Voluntad.

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EL PARAÍSO PERDIDO. ILUSTRACIÓN DE GUSTAVO DORÉ.

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1. Algunas ideas políticamente comprometidas sobre la educación

 

Excelente entrevista de Tereixa Costenla en el diario El País de ayer al Prof. Enrique Lledó, que acaba de hacer un “triplete” de premios literarios. Es un ejemplo de pensador “de la vieja escuela”; y yo diría, “de la buena escuela, de la de siempre”. Coincido con buena parte de su pensamiento, políticamente muy incorrecto. Especialmente, con el distanciamiento con el que el viejo profesor se muestra respecto a la importancia desmedida que hoy se le da a las “nuevas” tecnologías (que ya no son tan nuevas), y al bilingüismo: “La verdadera riqueza es la cultura”, sostiene. Y también: “El bilingüismo de algunos colegios me pone un poco nervioso. No, lo que se necesitan son colegios monolingües que enseñen bien otros idiomas”. Para mí, que me eduqué en el Liceo Italiano de Madrid, esta afirmación es completamente acertada. Aquél era -no sé si seguirá siendo- un colegio italiano en el extranjero donde se complementaban algunas asignaturas en lengua española para obtener la convalidación al Bachillerato Unificado Polivalente (B.U.P) y al Curso de Orientación Universitaria (C.O.U.). Sin embargo, la peregrina idea de los colegios bilingües de la señora Aguirre y del ministro Wert, no es sino un intento publicitario de modernidad condenado al fracaso. Para ello, no hace falta dar muchos argumentos. Baste con echar un vistazo al índice de fracaso escolar reflejado, por ejemplo, en el último informe Pisa. Mi experiencia universitaria como profesor y corrector de exámenes también me reveló la enorme caída en formación básica, comenzando por la ortografía, que se dio en los estudiantes españoles al menos desde el año 2002 al 2008.

También afirma Lledó que “Obsesionar a los jóvenes con ganarse la vida es la manera más terrible de perderla”. Me recuerda a la máxima de Jesús, quien en Mt 16, 25, dice: “Quien quiera salvar su vida, la perderá. Pero quien la pierda por mi causa, la ganará”. En el Evangelio de Marcos 8, 25, se contiene la misma idea, y con mayor precisión leemos: “Quien quiera salvar su vida, la perderá. Pero quien la pierda por mi causa y la de mi Evangelio, la ganará”. Sabias palabras las de Jesús. Y las de Lledó. Palabras que me producen, al mismo tiempo, alegría y melancolía juntas, por difícil que parezca poder compaginar dichas emociones. Quizá porque una parte de mí todavía crea que haber estudiado filosofía o historia, o Derecho, por amor al conocimiento, “ars gratia artis”, como decía el lema de la productora Metro Goldwin Mayer, todavía cree que en estos tiempos dominados por el eficientismo inmediatista y las estrategias instrumentales es posible emprender un camino humanista, camino que creí encontrar en la Academia y que por cierto culminé. Si no encontré plaza fue sencillamente porque no se convocaron, no porque yo fracasara como fracasa un opositor que luego es contratado por un gran despacho de abogados como premio a su esfuerzo memorístico. Así que, aquellos que sostengan todavía que debo pasar por una oposición no universitaria para “culminar mi tarea” incurren a mi juicio en un “bis in idem” muy injusto.

 

2. Sobre el problema de la clase empresarial española. Mentalidad funcionarial en la selección de personal y en la propia dinámica de la empresa: una revolución burguesa pendiente

 

Volviendo a la entrevista, creo que Lledó también compartiría conmigo mi crítica a la, a mi modesto juicio, nefasta inclusión obligatoria en los programas descafeinados de Filosofía en el Bachillerato de “Filosofía aplicada a la empresa”, algo que me rechina casi tanto como la simonía, a menos a nivel sentimental. Aunque, una vez dicho esto, otra parte de mí, más pragmática, está cada vez más convencida -y no le faltan razones- de la necesidad de adular a la empresa, dada mi situación laboral actual; y ello, pese a mi orientación política, que simpatiza con las tendencias, normalmente identificadas con las izquierdas, en la tradición histórico-política continental europea, defensoras de la justicia social y de la redistribución de la riqueza como uno de los medios para aproximarse a ella -que nunca lograrla del todo-, o con el liberalismo igualitario de autores como Rawls o Dworkin, en la tradición filosófica y política anglonorteamericana, procedente a su vez de la filosofía analítica moral y jurídica y de la teoría de la justicia.

Sí, el pensamiento, el conocimiento y la literatura son refugios, como señala Lledó, en los que el hombre puede alcanzar su máxima libertad. Para lo demás, para ganarse el pan, hoy por hoy, hay que acudir a las empresas, y eso también es filosofía; pragmática, pero filosofía. Y quizá hoy más que nunca yo muestre una simpatía que nunca haya tenido hacia el mundo empresarial, entre otras cosas, porque la empresa española, en general, nunca se ha caracterizado por un espíritu verdaderamente emprendedor, ni ha aceptado del todo las reglas del libre mercado que dice proclamar, cuando no incluso adorar.

En España siempre ha estado el Estado, ya fuera monárquico de corte más o menos autoritario, ya dictatorial, ya socialdemócrata o demócrata conservador, para subvencionar a las empresas, o para rescatarlas cuando venían mal dadas. Así que esta falta de espíritu emprendedor siempre me ha hecho dudar de la calidad de la mayor parte de la clase -que no casta- empresarial española. Por otra parte, tampoco el Estado ha querido incentivar una mentalidad diferente, trasmitiendo su nefasta mentalidad funcionarial a las mayores empresas de la Historia de España; normalmente, del sector bancario y, en menor medida, del sector de servicios en general. A este respecto, si realmente se quiere respetar la libertad de mercado y fomentar el tan cacareado por nuestra clase política “autoempleo”, hay que comenzar por eliminar el ingente volumen de papeleo inútil de trámites burocráticos a que se ve sometida, sobre todo, la pequeña y la mediana empresa (la mediana de verdad, pues el concepto de “mediana empresa” en política económica es, a mi modesto entender, demasiado amplio), tanto desde su génesis, como durante su vida jurídica y económica (formularios variados de inscripción en varios registros, declaraciones de impuestos con plazos demasiado cortos, etc.).

Asimismo, y mientras en Europa y en el mundo el pensamiento único ultraliberal siga detentando la hegemonía cultural, el Estado social (tal y como lo define nuestra Constitución en el art. 1, además de democrático y de Derecho), o lo que queda de él, debería fomentar una fiscalidad realista para redistribuir la riqueza del país, que, de acuerdo con el art. 128 de nuestra Constitución, “sea cual fuere su titularidad, está subordinada al interés general”, tanto para las grandes multinacionales y corporaciones, como para las PYMES. La fiscalidad adecuada podría ser calculada por los economistas en términos de buena economía como la resultante de la curva del óptimo de Pareto en el máximo tipo impositivo que las grandes multinacionales estén dispuestas a soportar a cambio de no deslocalizar su producción, lo cual podría lograrse con una buena política de incentivos fiscales o de bonificaciones a la Seguridad Social. Por el contrario, y debido a la naturaleza más “personal” o “humana” de las pequeñas empresas, el Gobierno debería aliviar la presión fiscal de los trabajadores autónomos, muchas veces insoportable, especialmente en períodos recesivos como en el que vivimos, al mismo tiempo que fomentar el pequeño comercio, con el objetivo de aproximarse más a ideales de justicia social. Al mismo tiempo, debería promover un discurso económico, a nivel supranacional, capaz de contrarrestar el discurso dominante de las viejas recetas de la austeridad del ultraliberalismo de la escuela de Chicago, y encarnado por las vetustas instituciones de Bretton Woods.

Retomando mis reflexiones iniciales, y en relación con los perfiles demandados con la mayoría de las empresas de países occidentales razonables, se puede constatar que éstas prefieren, en sus escalas superiores, a empleados con capacidad crítica -que no es lo mismo que rebeldes-, y no a simples autómatas o sumisos. Ello debería ser tenido en cuenta en la mayor parte de los departamentos de recursos humanos de las empresas de nuestro país, y ahí lo dejo para la reflexión de “a quien pueda interesar”, o “to whom it may concern”, como se acostumbra a decir en el ámbito anglosajón. Por otra parte, de incentivos y motivación a los trabajadores, mejor no hablamos, o se lo dejamos a las psicólogas recién licenciadas de recursos humanos -sí, en femenino, porque son mayoría, y además, monas; y es así, no me importa ser políticamente incorrecto, las cosas funcionan de esa manera, y ésta también es una de las varias formas de machismo. Ellas se limitan, en la mayor parte de las empresas, y en el mejor de los casos, a seguir firmando las nóminas de los afortunados que tienen trabajo, y, en el peor, a “negociar” EREs o despidos “objetivos”. Alguien con un currículum Senior no tiene que pasar por ellas, pues no sabrán -o no querrán- apreciar lo que podemos aportar; sencillamente, porque no viene en el manual; porque no se han formado en una escuela crítica como aquélla que quizá tuviera en la mente el Prof. Lledó. Sin embargo, son las empresas las que me pueden dar trabajo, y a ellas se lo debo suplicar.

 

3. Crítica del proceso de selección en el sector público

 

La otra solución para encontrarlo, el empleo público, es para mí peor y quiebra aún más mis principios, sencillamente por la ridiculez de su proceso preferente de selección por antonomasia: las oposiciones. En la mayoría de ellas sólo se valora -y de manera desmedida- una de las características de la capacidad: la memoria, en su vertiente más cruda: la memorización alienante consistente en la compresión, que no comprensión, de temas en un tiempo determinado. Que dicha característica pueda ser un “mérito”, lo dudo; en cualquier caso, está en el mismo plano lógico -y también deontológico- de mérito que la cualidad del que consigue subir o bajar los peldaños de la Torre Eiffel mil o cien veces. Más les valdría a ciertos opositores memorizar piezas imperdurables de la literatura, como el Tenorio, o el Paraíso Perdido, antes que artículos de normas que versan sobre plazos, términos y triquiñuelas procesales contingentes, que pueden ser derogadas por “el  legislador” al día siguiente al de la toma de posesión de la plaza ganada. Ello les daría al menos una formación más humana; a los funcionaros de las incontables Administraciones Públicas, para conocer mejor a la persona que se esconde detrás del calificativo de “administrado”, propio del lenguaje administrativista; y a las juezas y fiscales, para conocer mejor la realidad social, de la que la literatura constituye una emanación preeminente, en orden a la aplicación e interpretación de las normas del Derecho positivo, el cual, de acuerdo con el art. 3 del Código Civil, deben ser interpretadas de acuerdo con “la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas”. Con arreglo a esta consideración, es legítima la pregunta: ¿con qué criterio pueden conocer la realidad social una joven o un joven perfectamente disciplinados, chicas o chicas obedientes, como cantaba el grupo Jarcha, “hasta en la cama”, de veintitantos años, que se ha pasado cuatro o cinco años de media memorizando de forma alienante normas jurídicas sin ton ni son? Desde luego, la opositora o el opositor han conocido el sufrimiento. Pero se trata de un sufrimiento inhumano y que no tiene nada que ver con el mundo ni con la vida. Y el Derecho, como dijo sabiamente Legasi Lacambra, “o sirve para la vida, o no sirve para nada”.

Por su parte, la clasificación de las plazas de funcionarios en grados de tipo A, B, C y D según la titulación (sobre todo si tenemos en cuenta que para optar a plazas “A” sólo basta hoy un nivel académico de “Grado” y sin valoración alguna de la calificación, algo impensable en países serios como Alemania, y accesible a todo el mundo gracias, entre otras cosas, a la “titulitis” de que adolece el país), acompañada de obstáculos fácticos y normativos para la promoción interna, sí que refleja un modelo que sociológicamente podría definirse “de castas”, y que resulta, utilizando el lenguaje de la Administración, “manifiestamente mejorable”. Una mala copia del modelo francés, el cual, también en la educación, prima otras cualidades o, como se dice ahora en el lenguaje de los pedagogos, que llegó hace mucho al de los burócratas redatores de leyes, “competencias”, un anglicismo como tantos otros.

En definitiva, está bien que intelectuales como Lledó hablen, siquiera de pasada, de estas cosas, y puedan suscitar reflexiones como la mía, o mover a ciudadanos como yo a escribirlas. Coincidiendo con Fernando Vallespín, D.E.P. el “librepensador”, el intelectual, mientras agoniza el escritor. Bienvenidos los expertos, los “community managers”, los “coachers”, “counsellers” y los “oustiders” procedentes de tierras inhóspitas.

Fdo.: Dr. Pablo Guérez Tricarico

Acreditado por la ACAP a Profesor Contratado Doctor desde mayo de 2012

Ex Profesor de Derecho Penal de la Universidad Autónoma de Madrid

Desempleado desde el 28-7-2011, sin prestación social alguna desde el 10-7-2013

Hijo de Dios, por Su entrañable Misericordia, desde el 19-5-1979

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¿Educar para ser útiles? Reflexiones generales y personales, a modo de ensayo, sobre las relaciones entre educación, economía y empleo, y sobre mi situación académico-laboral, al hilo de la entrevista al Prof. Lledó publicada en El País del miércoles 19/11/2014 by Dr. Pablo Guérez Tricarico is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
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Y ahora, os dejo con una bonita canción para el fin de semana:

¿Es Podemos una alternativa de Gobierno? Por qué no me convence Pablo Iglesias.

noviembre 20, 2014 § Deja un comentario


“The powers not delegated to the United States by the Constitution, nor prohibited by it to the States, are reserved to the States respectively, or to the people” (Constitution of the United States of America, 10th Amendment)

El pasado 17 de noviembre, La Sexta Noticias informó de que Pablo Iglesias sería el político preferido por el electorado como candidato a Presidente del Gobierno de España, con un 34,8% estimado de los votos, a una notable distancia de Pedro Sánchez, con 24,8%, y Marion Rajoy, con el 13,9 % (fuente: Invymark). Si se me hubiera preguntado a mí, sobre todo después de la entrevista de Pablo Iglesias con Ana Pastor, aunque a regañadientes, respondería con sinceridad: A ninguno de los tres. A continuación trataré de desarrollar los argumentos que me han llevado a justificar mi postura.

Nunca me han gustado los personalismos, y en Podemos Pablo Iglesias parece poder y querer acapararlo todo, además de tener ideas poco compatibles con un régimen democrático, como la limitación de los salarios por arriba (típica medida que fuera aplicada en los países del “socialismo real”), confiscaciones (prohibidas por la Constitución; mejor hablar de expropiación, función social de la propiedad y sumisión de la riqueza nacional, cualquiera sea su titularidad, al interés general, como dice el art. 128 de nuestra Constitución, o de la planificación en ciertos sectores estratégicos a que se refiere el art. 131.2 CE, que nunca se aplicó, y que no es exactamente la planificación soviética). Su apoyo al régimen chavista en el pasado es perdonable, pero que haya propuesto a la República Bolivariana como modelo es infumable. Y lo dice alguien que no tiene inconveniente en declararse “de izquierdas” de verdad, pero con conocimiento de la realidad y con convencimiento de que los cambios duraderos se hacen poco a poco, y sobre todo, desde abajo. La caída de los regímenes comunistas nos ha enseñado el error de la centralización de la propiedad en el Estado o en la colectividad, y también nos ha enseñado respeto al principio de subsidiariedad, conforme al cual hay que dar poder a las personas y a los sistemas sociales intermedios entre éstas y el Estado, que conforman la llamada “sociedad civil”, so pena de incurrir en una absorción de la persona y de su dignidad en una colectividad negadora de los derechos humanos más elementales.

En cualquier caso, y ya desde el punto de vista pragmático, en el contexto europeo y mundial dominado por el pensamiento único ultraliberal, el cual hoy detenta la hegemonía cultural, muchas políticas que propone Pablo Iglesias son directamente inviables, y por sinceridad, la misma que él reclama a los líderes de la por él mal denominada “casta”, debería advertirlo claramente a los ciudadanos. Por otra parte, el TTIP se va aprobar, queramos o no, y las vetustas instituciones de Bretton Woods y de Naciones Unidas, que dominan la política económica mundial, van a seguir dándonos sus “recetas”: ¿de verdad alguien como Pablo Iglesias, aunque sea presidente de un país como España (no somos Estados Unidos, ni China), podrá hacer algo para mejorar esta realidad social que no cabe desconocer? Si Podemos es una alternativa de participación ciudadana que parta de la base de una comprensión amplia de la libertad material como principio rector de la actividad política, entonces puede ser una alternativa de Gobierno fructífera. Si por el contrario, lo que se pretende es la implantación de viejas recetas latinoamericanomarxistas, entonces se trata de nuevo de un populismo viejo revestido con ropajes nuevos, pero que no consiguen ocultar, ni siquiera con el empleo de un lenguaje que se distancia del marxismo clásico, siquiera del occidental, una peligrosa tendencia antiliberal en el peor sentido, enemiga de las sociedades abiertas.

Fdo.: Dr. Pablo Guérez Tricarico

Signed by: Pablo Guérez Tricarico, PhD

@pabloguerez

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