Felicitación de Navidad de la Comunidad “María, Madre de los Apóstoles”

diciembre 14, 2014 § 2 comentarios


 

A mis padres, siempre, por todo

Verbum caro factum est

Navidad. Dios viene a habitar entre nosotros: alegraos

Navidad. Dios viene a habitar entre nosotros: alegraosQueridos Amigos:

 

A través de la Comunidad Comboniana en la que participo, por inescrutable designio de la Providencia y bajo la acción del Espíritu Santo, se me ha hecho llegar este sencillo mensaje de Navidad, expresado en la felicitación que tenéis a vuestra derecha, y especialmente dirigido a los no creyentes. Para explicar, en pocas palabras, en lo que consiste el Misterio de la Navidad, el EnManuel, el Misterio perfecto de la Encarnación, que expresa la idea de un Dios inmanente, un Dios que no se desentiende de nuestros problemas, de nuestras preocupaciones y de nuestros pecados, y que se hace cercano, tanto, que viene a habitar con nosotros. El Misterio de la Encarnación muchos lo rezamos en el Ángelus todas las mañanas, y forma parte del credo fundamental del cristiano. A partir del sublime Prólogo del Evangelio de San Juan, los cristianos rezamos: “Y la Palabra/el Verbo/el Hijo de Dios se hizo carne, y habitó entre nosotros. Tal es el significado del término Enmanuel (Dios-con-nosotros), lo que implica, para el cristiano de hoy, el hecho de que Dios se hace presente en medio de nosotros. Dios se hace presente en medio de nuestra vida, y se hace grande en nosotros. El Santo de Israel, como profetizaba Isaías, se hace grande en ti. Y en todos los que acojan su Palabra. Él se hace grande en tu vida, pues por por ti, lector, también nació y también murió en la Cruz. Como señaló hace poco en su ensayo el teólogo Hans Küng sobre Jesús, Jesús es el Abogado de la causa de Dios, pero es al mismo tiempo el Abogado de la causa del hombre (Jesús, Trotta, 2014). No sólo para perdonar los pecados, incluido el original, no sólo para devolver al hombre al paraíso que perdió, sino para transmitirle, como subraya San Pablo, por ejemplo, en su Carta a los Romanos, “participación en la misma vida divina”. Es la vida eterna, el Cielo, la resurrección gloriosa, la que este personaje histórico llamado Jesús de Nazaret nos vino a ofrecer. Y gratis. Porque Él ya cargó con el peso de nuestras culpas. En las llagas de su Pasión, mostradas a los Apóstoles en el Cenáculo, están nuestros pecados. Ya no son nuestros, son Suyos. Alegrémonos, pues, en este Dominigo  de Laetare. Que la Virgen María, Madre de Cristo y Madre de los Apóstoles, nos ayude a entrar más en comunión con las realidades divinas como lo hicieron tantos santos y místicos de la Iglesia, como San Juan de la Cruz, cuya Festividad hoy también conmemoramos. El núcleo de estas reflexiones, salvo pequeñas cosas “de mi cosecha” me fue transmitido ayer por el Padre Pavía, en el Centro Comboniano de Arturo Soria, en Madrid. Podéis copiar la felicitación y pasarla a quienes queráis.

Y ahora, os dejo con un bellísimo poema de San Juan de la Cruz, gran místico, Doctor de la Iglesia y uno de los mayores poetas de la Literatura Universal reconocidos por la comunidad literaria, poema que dedico, en primer lugar, a mis padres; y, en segundo lugar, a los más pobres y necesitados del planeta, con la finalidad de que anide en ellos la esperanza del anuncio de la próxima Navidad:

Ya que el tiempo era llegado
en que hacerse convenía
el rescate de la esposa,
que en duro yugo servía

Ya ves, Hijo, que a tu esposa
a tu imagen hecho había,
y en lo que a ti se parece
contigo bien convenía;
pero difiere en la carne
que en tu simple ser no había

En los amores perfectos
esta ley se requería:
que se haga semejante
el amante a quien quería;                          sanjuandelacruz05(3)
que la mayor semejanza
más deleite contenía;
el cual, sin duda, en tu esposa
grandemente crecería
si te viere semejante
en la carne que tenía.

Mi voluntad es la tuya
el Hijo le respondía­,
y la gloria que yo tengo
es tu voluntad ser mía,
y a mí me conviene, Padre,

lo que tu Alteza decía,
porque por esta manera
tu bondad más se vería;
veráse tu gran potencia,
justicia y sabiduría;

irélo a decir al mundo
y noticia le daría
de tu belleza v dulzura
y de tu soberanía.
Iré a buscar a mi esposa,

y sobre mí tomaría
sus fatigas y trabajos,
en que tanto padecía;
y porque ella vida tenga,
yo por ella moriría,

y sacándola del lago
a ti te la volvería

(San Juan de la Cruz, Romances, Romance 7, titulado “Prosigue la Encarnación”, escrito hacia 1584)

  Para quienes tengáis más sed de Jesús, os dejo este enlace: http://pastoressegnmicorazn.blogspot.com.es/2014/12/el-misterio-de-dios-se-hizo-carne.html

  Y ahora, os dejo con este bello villancico dedicado a la Virgen, que sabe que el Niño, está muy cerca: “La Virgen seuña caminos”, Villancico propio del Tiempo de Adviento en el que todavía debemos estar, vigilantes pero gozosos, esperando la venida del Salvador del Mundo: ¡Ven, Señor Jesús, y nace para todos!

A.M.D.G.

A.I.P.M.

Anuncios

Etiquetado:, , , , , , , , , , , , , , , , , ,

§ 2 respuestas a Felicitación de Navidad de la Comunidad “María, Madre de los Apóstoles”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Felicitación de Navidad de la Comunidad “María, Madre de los Apóstoles” en Victimología social, "blaming the victim", teoría social, religión, Derecho y crítica legislativa.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: